lunes, 30 de septiembre de 2013

Psicopatologias

El término psicopatología, etimológicamente psyché (psyjé): alma o razón. páthos (pazos): enfermedad, logía: o lógos, que significa discusión o discurso racional, puede ser usado en tres sentidos:
Como designación de un área de estudio: Es aquella área de la salud que describe y sistematiza los cambios en el comportamiento que no son explicados, ni por la maduración o desarrollo del individuo, ni como resultado de procesos de aprendizaje también entendidos como trastorno psicológico, enfermedades o trastornos mentales. A modo de ejemplo, encontramos el estudio que diferencia entre percepción normal/sana y percepción que no es normal/sana, al margen de la definición de trastorno psicológico; en este sentido, la alucinación hipnogógica es una percepción normal y sana.
Como término descriptivo: Es aquella referencia específica a un signo o síntoma que se puede encontrar formando parte de un trastorno psicológico.

Como designación de un área de estudio en psicología que, en oposición al estado de salud (tal y como es definida por la Organización Mundial de la Salud: social, psicológica y biológica), se centra en estudiar los procesos que pueden inducir estados «no sanos» en el proceso mental. Así, el papel del aprendizaje, análisis de la conducta (Psicología conductista) o cualquier otro proceso cognitivo, permite explicar los estados «no sanos» de las personas, así como posibles aproximaciones de tratamiento. En este sentido, enfermedades o trastornos mentales no es estríctamente un sinónimo de psicopatología, ya que existen aproximaciones que permiten explicar la ausencia de salud. Por ejemplo, los procesos de aprendizaje relativos a la fobia son bien conocidos, encaje este cuadro clínico o no dentro de la categoría psiquiátrica de fobia.


Diferentes profesiones llegan a estar involucradas en el estudio de la psicopatología. Principalmente son los psiquiatras y psicólogos los que se interesan por esta área, pues a su vez participan del tratamiento, investigación acerca del origen de los cuadros clínicos, su manifestación y desarrollo. En un plano más general, muchas otras especialidades pueden participar del estudio de la psicopatología. Por ejemplo, los profesionales de las neurociencias pueden centrar sus esfuerzos de investigación en los cambios cerebrales que ocurren en una enfermedad o trastorno mental.
La psiquiatría se ocupa de identificar signos y síntomas que llegan a configurarse como síndromes, enfermedad o trastorno mental. Esto sirve tanto para el diagnóstico de pacientes individuales o para la creación de clasificaciones diagnósticas. Este último es el caso de la sección F de la clasificación CIE de la Organización Mundial de la Salud, o el del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales, (DSM I II III o IV).

La psicología, sin embargo, aplica los conocimientos del proceso mental a la comprensión de la psicopatología, de la que se derivan disciplinas tales como la psicoterapia. Los procesos de aprendizaje y el contexto social, son por tanto, factores importantes en la explicación de la psicopatología. Desde la modificación de conducta se entiende que no existen propiedades emergentes en la identificación de psicopatología, es decir, puede describirse un trastorno en una persona concreta, pero la clasificación no explica por sí sola, sino tan sólo describe una situación con una categoría (un análisis más detallado permitiría explicar y tratar el problema en cuestión.
Debe matizarse que la propia psiquiatría también reconoce, en la introducción del DSM-IV-TR, que el diagnóstico psiquiátrico no es suficiente para disponer de un plan terapéutico, sino que se precisa más información clínica.

En un sentido más general, cualquier conducta que cause malestar, impedimento o inhabilidad, a raíz de una disrupción o deterioro de funciones cognitivas o neuroanatómicas, podría ser clasificado de psicopatología. Si bien, es preciso diferenciar la psicopatología con problemas orgánicos bien identificados (como los problemas de atención y ánimo por hipotiroidismo) de aquellos donde tales problemas son hipotéticas y el aprendizaje parece ser un agente explicativo fundamental.
Es decir: la psicopatología es una disciplina en referencia a los síntomas psicológicos de una enfermedad orgánica con una clara explicación biológica, como en el caso del hipotiroidismo; o bien, a los síntomas de trastornos psicológicos; o bien, a estados contrarios a la salud mental mediante determinados procesos mentales

Psicologia social

La psicología social es el estudio científico de cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos de las personas son influenciados por la presencia real, imaginada o implicada de otras personas.1 Junto con la psicología clínica, la educativa y la organizacional, la psicología social es una de las cuatro grandes ramas de la psicología, así como una de las ramas clásicas de la sociología. Sus orígenes se remontan a 1879 con la aparición de la Völkerpsychologie o Psicología de los pueblos, desarrollada por Wilhelm Wundt y que actualmente es una de las especialidades de estudio, focalizando el individuo en la sociedad y la incidencia de esta en el individuo ya que lo humano y lo social están estrechamente relacionados y se complementan mutuamente.

Según la definición anterior, científico refiere al método empírico de investigación. Los términos pensamientos, sentimientos y comportamientos incluyen todas las variables psicológicas que se pueden medir en un ser humano. La afirmación de que otras personas pueden ser imaginadas o implícitas sugiere que, de manera indefectible, estamos influenciados socialmente, incluso cuando:

a) no hay otros individuos presentes -como cuando vemos la televisión-, o
b) seguimos normas culturales internalizadas.
La Psicología Social puede ser definida también como la ciencia que estudia los fenómenos sociales e intenta descubrir las leyes por las que se rige la convivencia. Investiga las organizaciones sociales y trata de establecer los patrones de comportamientos de los individuos en los grupos, los roles que desempeñan y todas las situaciones que influyen en su conducta. Todo grupo social adopta una forma de organización dictaminada por la misma sociedad con el fin de resolver más eficazmente los problemas de la subsistencia.



Típicamente, los psicólogos sociales explican el comportamiento humano como resultado de la interacción de estados mentales y situaciones sociales inmediatas. En laheurística de Kurt Lewin, el comportamiento puede ser visto como una función de la persona y el medioambiente, C=f(P, M). En general, los psicólogos sociales tienen una preferencia por los hallazgos empíricos basados en laboratorios. Sus teorías tienen tendencia a ser específicas y enfocadas, en vez de globales y generales.

La psicología social es un dominio interdisciplinario que salva el espacio entre la psicología y la sociología. Durante los años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial, había una colaboración frecuente entre psicólogos y sociólogos.2 Sin embargo, las dos disciplinas han virado hacia una actitud cada vez más especializada, aislándose la una de la otra. En años recientes, los sociólogos se han centrado en macro variables (por ejemplo, la estructura social), yendo hacia una extensión mucho más grande. No obstante, los enfoques sociológicos de la psicología social se convierten en una contraparte importante a la investigación psicológica en el área.

Además de la ruptura entre la psicología y la sociología, ha habido una diferencia bastante menos pronunciada en el énfasis, entre los psicólogos sociales estadounidenses y los psicólogos sociales europeos. Haciendo una amplia generalización, se puede decir que, tradicionalmente, los investigadores estadounidenses se han centrado más en el individuo, mientras que los europeos han prestado más atención a los fenómenos a nivel de grupo.3

Aunque el actual predominio anglosajón en esta disciplina ha pretendido establecer el origen de la misma en los Estados Unidos, la realidad es que serán los trabajos de Gustave Le Bon, especialmente su Psicología de las Masas (1895), y muy especialmente los de Gabriel Tarde, especialmente obras como Las Leyes de la imitación (1890) y La opinión y la multitud (1901) quienes la inician. En los Estados Unidos, el primer estudio publicado en esta área fue un experimento sobre el fenómeno de facilitación social.4 Durante los años de 1930, muchos psicólogos de la Psicología de la Gestalt, entre ellos Kurt Lewin, huyeron de la Alemania Nazi, hacia los Estados Unidos. Fueron instrumentales en el desarrollo del campo como algo distinto a las escuelas de psicología conductista, comportamental y psicoanalítica que fueron dominantes en ese momento, y la psicología social ha seguido manteniendo el legado de sus intereses en la percepción, la cognición y el acto de consciencia individual y colectivo. Las actitudes y una variedad de fenómenos de grupos pequeños fueron los temas más estudiados durante esta era.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los psicólogos sociales estudiaron la persuasión y la propaganda para los militares estadounidenses. Después de la Guerra, los investigadores se interesaron por una variedad de problemas sociales, incluyendo los asuntos de género y prejuicio racial. Durante los años sesenta, existió un interés creciente en una variedad de nuevos temas como la disonancia cognitiva, el efecto espectador, y la agresión. Sin embargo, por los años setenta, la psicología social en los EEUU había llegado a una crisis. Había un debate acalorado sobre la ética y la deontología en la experimentación en el laboratorio, si las actitudes predicen el comportamiento de verdad o no, y cuánta ciencia podría ser hecha en un contexto cultural.5 Paralelamente, un enfoque situacionalista radical desafió la relevancia del yo y la personalidad en la psicología.

Psicologia forense

Es una rama de la Psicología jurídica que se ocupa de auxiliar al proceso de administración de Justicia en el ámbito tribuna licio  Es una división de la psicología aplicada relativa a la recolección, análisis y presentación de evidencia psicológica para propósitos judiciales.1 Por tanto, incluye una comprensión de la lógica sustantiva y procesal del Derecho en la jurisdicción pertinente para poder realizar evaluaciones y análisis psicológico-legales e interactuar apropiadamente con jueces, fiscales, defensores y otros profesionales del proceso judicial.



Un aspecto importante de la Psicología Forense es la capacidad de testificar ante un juzgado en condición de perito experto, reformulando hallazgos psicológicos en el lenguaje legal de los juzgados para proveer información al personal legal de una forma que pueda ser entendida y aprovechada. En cada país, los psicólogos forenses deben entender la psicología, reglas y estándares del sistema jurídico nacional para que sean considerados como testigos creíbles. Es fundamental el entendimiento del modelo acusatorio bajo el cual funciona el sistema. También existen reglas sobre la presentación oral de la pericia, e incluso, la falta de una comprensión firme de los procedimientos judiciales resultará en la pérdida de credibilidad del psicólogo forense en el juzgado y su eventual recusación para excluirlo del proceso. Un psicólogo forense puede ser entrenado en psicología clínica, social, organizacional o cualquier otra rama de la psicología, sin embargo la adecuada comprensión teórica y experiencia práctica en evaluación psicológica a través de instrumentos psicométricos y proyectivos así como de la psicopatología son fundamentales para la práctica pericial.




Generalmente, las preguntas que se proponen a los psicólogos forenses en el tribunal no son relativas a cuestiones psicológicas, sino más bien legales; y la respuesta debe ser en un lenguaje que el tribunal comprenda. Algunos aspectos que comúnmente son objeto de interrogación del sistema judicial a los psicólogos forenses son la competencia del acusado para someterse a juicio y ejercer su legítimo derecho a la defensa, o que se dictamine el estado mental del procesado al momento de cometer el crimen por el que es acusado, de forma de conocer la comprensión de la criminalidad del acto punible y la capacidad del imputado para dirigir sus acciones al momento de la comisión del delito, lo que tiene una incidencia directa sobre la responsabilidad penal que se le pueda imputar.


También es función de los psicólogos forenses proveer recomendaciones con respecto al las condiciones de ejecución de la sentencia y al tratamiento que debe seguir el acusado, así como cualquier otra información que el juez requiera, como la referida a factores atenuantes, agravantes o eximientes, la valoración de la probabilidad de reincidencia y la evaluación de la credibilidad de los testigos. La Psicología Forense implica también capacitar y asesorar a policías, criminalistas u otro personal oficial de las fuerzas públicas de seguridad para proveer información psicológica relevante para el perfilamiento criminal de presuntos actores de hechos punibles.

Psicologia clinica

Para comprender el significado de psicología clínica es importante que primero establezcamos el origen etimológico de las dos palabras que dan forma al término. Así, el primer vocablo, psicología, emana del griego donde podemos apreciar que está conformado por la unión de dos partes claramente delimitadas: psyche, que es sinónimo de “alma”, y logia, que puede traducirse como “estudio de”.

Por otra parte, la segunda palabra, clínica, también procede del griego. En concreto sus antecedentes se encuentran en el término kline que es equivalente a “cama”.



La psicología clínica se encarga de la investigación, la evaluación, el diagnóstico, el pronóstico, el tratamiento, la rehabilitación y la prevención de las cuestiones que afectan a la salud mental. Se trata de una rama de la psicología que atiende las condiciones que pueden generar malestar o sufrimiento a las personas. 



Asesoramiento psicológico son dos de las principales prácticas de esta disciplina, cuyos orígenes se remontan a 1896 de la mano de Lightner Witmer. Durante las primeras décadas del siglo XX, la psicología clínica se centró en la evaluación psicológica; sin embargo, a partir de la Segunda Guerra Mundial, los esfuerzos se encaminaron hacia el tratamiento de los pacientes.

Es importante distinguir entre la psicología clínica y la psiquiatría, ya que los psiquiatras cuentan con autorización legal para la prescripción de medicamentos. Por otra parte, cabe destacar que la psicología clínica tiene cuatro orientaciones teóricas primarias: la psicodinámica, la humanista, la cognitiva comportamental y la terapia familiar.

No obstante, hay que seguir ahondando en la materia para poder determinar que actualmente la psicología clínica tiene muchos campos de estudio. Así, entre los mismos nos encontramos con la psicología social, la psicología comunitaria, la neuropsicología clínica, la psiconeuroinmulogía o la psicooncología.

Esta última podemos determinar que es una disciplina, a medio camino entre la medicina y la psicología, que toma como punto de partida el descubrimiento de un cáncer a una persona. A partir de ese mazazo se analizan las relaciones que se establecen entre el enfermo y su entorno, el tratamiento, el estado de salud o los comportamientos.


Todo ello da lugar a que se establezca que, a través de este tipo de psicología, no sólo hay que tratar al paciente sino también a su familia, que hay que incentivar en todo momento la dignidad de aquel, que hay que promover lo que es la autonomía del mismo y también que es fundamental el cuidar todos los aspectos del entorno porque influyen en su recuperación.



Entre los síntomas psicológicos que atiende la psicología clínica, se encuentran los trastornos somáticos (que pueden aparecer de manera aguda o estar presentes de modo constante), los trastornos psíquicos (como la sensación de temor o las preocupaciones infundadas) y los trastornos conductuales (la inquietud motora, la irritabilidad y las perturbaciones del sueño, entre otros).

Cabe mencionar, entre los trastornos somáticos, a los síntomas cardiovasculares (son los más frecuentes, como la taquicardia con palpitaciones), los síntomas respiratorios (sensación de falta de aire o de ahogo), los síntomas gastrointestinales (nauseas, vómitos) y los síntomas genitourinarios (como la impotencia transitoria o los trastornos del ciclo menstrual).

Psicologia Criminal

En relación al comportamiento criminal, la Psicología trata de averiguar, de conocer qué es lo que induce a un individuo a delinquir, porque la idea de castigo no le hace renunciar a sus conductas criminales. La tarea de la psicología consiste en aclarar su significado en una perspectiva histórica genética.
Con el estudio de la personalidad del delincuente se logra el psicodiagnóstico que permite la realización de un pronóstico, en base al cual pueda diseñarse un tratamiento adecuado para su readaptación, a través de una labor terapéutica integral. El conocimiento de la personalidad del delincuente es esencial para diferenciar un caso de otro y para poder reconstruír la etiología y dinámica del fenómeno criminal¿Qué es la psicología criminal? en particular.
En el ámbito penitenciario, la tarea psicológica implica abordar los dos aspectos del diagnóstico y del tratamiento. El trabajo psicológico con individuos delincuentes conlleva necesariamente un enfoque social, ya que el delito es una transgresión, una alteración o violación a una norma social. Por ello, la psicología parte de un diagnóstico que tiene como objetivo conocer quién es el individuo que llega a la institución penitenciaria.

EL DIAGNOSTICO PSICOLÓGICO...
El diagnóstico puede ser individual, grupal o institucional. En el diagnóstico individual se busca lograr un conocimiento de los múltiples y complejos aspectos de la personalidad del delincuente. Se utilizan por lo regular las siguientes técnicas: Historia clínica, test de inteligencia, test proyectivos, inventarios de personalidad, test de intereses y actividades, entrevistas focalizadas y abiertas, análisis de casos. Este arsenal psicométrico debe ser utilizado con un criterio profesional y un enfoque objetivo ya que si bien proporciona datos relevantes sobre actitudes e inclinaciones de la persona, no ofrece una certidumbre al 100 % acerca del comportamiento futuro en un momento dado.
Para una realización adecuada de los estudios psicométricos se requiere de una sólida formación académica del examinador, además de experiencia clínica y sensibilidad personal. La inadecuada utilización de estas técnicas, cuando no están destinadas para el tratamiento, sino para diagnosticar a la persona y “proteger” a la sociedad, acerca a los sistemas penitenciarios a controles sociales de corte totalitario.
En el diagnóstico grupal, se busca conocer las características de un grupo especial dentro del penal, agrupados por diversas variables: tipo de delitos, edades, escolaridad, etc. Aquí pueden emplearse las siguientes técnicas: test colectivos de inteligencia, test de personalidad, test proyectivos, dinámicas grupales de simulación, dramatización, juego de papeles, etc. La técnica grupal permite desarrollar programas de sensibilización en los internos, lo cual le permite clarificar valores, actitudes y comportamientos.
En el diagnóstico institucional se intenta conocer las características psicosociales que presenta la institución o la organización. Abarca a todos los niveles de un centro de readaptación social, concebido como organización y como institución. Las técnicas que se utilizan son las entrevistas individuales, test colectivos, análisis de la comunicación organizacional, formal e informal, diagnóstico de procesos organizacionales, del clima organizacional, grupos informales, liderazgo, etc. El profesional de la psicología puede jugar un rol de agente de cambio interviniendo para realizar programas de capacitación dirigidos al personal administrativo y custodios implementando programas de formación de equipos de trabajo, de liderazgo, motivación laboral y de sensibilización en el trato con los y las internas.

En función de lo anterior, se puede desarrollar un tratamiento adecuado a cada psicodiagnóstico, a través del cual se intente modificar, atenuar la agresividad del individuo antisocial, hacer conscientes aspectos inconscientes en cuanto a las conductas patológicas, sensibilizar al interno en relación a su afectividad, favorecer las relaciones interpersonales estables, lograr que pueda canalizar sus impulsos y verbalizar su problemática. Así como optimizar los recursos humanos que colaboran en el centro penitenciario y disminuír con ello los índices de violencia que se presentan en su interior.

Es necesario valorar la aportación de la psicología al interior de un centro penitenciario, ya que su intervención permitirá fortalecer los objetivos de readaptación de los internos, sobre todo si se considera que la situación al interior de dichos centros es realmente explosiva por los problemas de sobrepoblación, rezago en la revisión de expedientes, etc. El profesional de la psicología, en coordinación con otros científicos sociales y de la salud permitirá con su intervención disminuír la tensión que existe al interior de los ceresos y con ello lograr una mejor procuración de justicia, evitando los altos índices de reincidencia y la estigmatización social de los exconvictos. Un verdadero aprovechamiento de la Psicología en las instituciones penitenciarias tiene que darse en el marco de la búsqueda de un auténtico cambio de la institución en su conjunto y en apoyo a los derechos humanos de los encarcelados, de sus familias y de las víctimas de los delitos.